lunes, 5 de febrero de 2018

Introducción de alimentación complementaria

Durante los 6 primeros meses de vida, la Asociación Española de Pediatría recomienda la lactancia exclusiva a base de leche materna, o en su defecto con leche de fórmula. A partir de ese momento, los bebés deben tomar otros alimentos para obtener todos los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.
Este es el decálogo de la AEP:
  1. La lactancia materna o fórmulas de inicio, cubren todas las necesidades del lactante sano, como alimento exclusivo hasta los 6 meses de vida 
  2. No se introducirá en la alimentación ningún alimento sin el consejo de su pediatra. 
  3. La administración de alimentos distintos a la leche, será de forma gradual, firme, sin forzar al niño. El cambio de un sabor a otro requiere repetidas ofertas.
  4. Si toma el pecho, evitará la utilización de tetinas y biberones para administrar cereales o zumos. Los zumos deberán ser naturales y sin adición de azúcar.
  5. No añadirá sal a la comida durante el primer año.
  6. La leche de vaca sea entera, semi o desnatada, no se la ofrecerá hasta después de los 12 meses. Tampoco yogures o derivados lácteos que no estén elaborados con leche de vaca modificada (productos adaptados).
  7. Los cereales o harinas de trigo, avena, cebada y centeno, por su contenido en gluten se administraran no antes de los 4 meses y no más tarde de los 7 meses.
  8. De los 6 a los 12 meses, la ingesta de leche debe ser de al menos 500 ml al día.
  9. Todos los cambios dietéticos serán bien admitidos si los realiza lentamente y con intervalos para cada nuevo alimento entre 8-10-15 días. Esto nos permitirá observar posibles alergias.
  10. El huevo y el pescado, conviene no introducirlos en la dieta hasta cumplidos 8-9-10 meses. Se ofrecerá la yema cocida, disuelta o trituradas en caldos, purés o papillas. Y la clara no la ofrecerá hasta después de los 12 meses. 
Durante los últimos años se ha demostrado que cuanto más se retrase la introducción de un alimento, más probabilidades hay de que se desarrolle una alergia alimentaria a éste, por lo que, excepto los vegetales de hoja verde oscuro (por los nitritos), la miel (por el botulismo, la obesidad y problemas dentales), los pescados azules y mariscos (por el mercurio y otros contaminantes), los embutidos (por patogenos, sal y grasas) y los frutos secos enteros (por peligros de asfixia), el resto de alimentos debe introducirse antes del primer año. Respecto a la introducción:
  • Debe ser siempre de forma paulatina, con los alimentos de 1 en 1 (nunca introducir dos alimentos nuevos a la vez porque en caso de reacción, no podremos saber cual lo ha causado).
  • Dar a probar al menos 3 veces un alimento antes de introducir otro nuevo (los días no tienen por que ser consecutivos).
  • El orden lo elegís vosotros, pero aprovecha siempre la diversidad que ofrecen los productos de temporada.
  • En el caso de los alimentos proteicos (legumbres, carnes, huevos y pescado) se ha retrasado tradicionalmente por la madurez de los riñones, pero en pequeñas cantidades podéis introducirlos cuando el pediatra lo considere oportuno.
  • Los frutos secos pueden (y deben) introducirse antes del año gracias a su gran valor nutricional, pero debes tener en cuenta que deben estar molidos y cocinados (al molerse y cocinarse se hidratan, por lo que no se hincharan sin el bebe se atraganta y desaparece el riesgo de asfixia). Podéis añadirlos molidos en bizcochos y salsas por ejemplo.
Respecto a los pequeños que tengan antecedentes familiares de alergias e intolerancias alimentarias, la incorporación de los alimentos si debe seguir unas pautas más estrictas. No porque así vayan a disminuir las posibilidades de que el niño la padezca, si no porque si sufre una reacción alérgica, cuanto mayor sea, más sencillo será tratarle si lo hospitalizan, por lo que los alimentos más alergénicos se incorporan más tarde.
Os dejo la tabla que uso con #minigatita, porque en nuestra familia si se da el caso de antecedentes de alergias, aunque ella hasta ahora no ha tenido problemas y está como una perita 😋🍐

*Revisando la entrada me di cuenta que sólo incluí la yema de huevo, pero el huevo puede introducirse entero tanto cocido como en postres como bizcochos (siempre poco o nada de azúcar, y si es panela o alguna fruta madura, mejor). Es evidente (creo) que si el pequeño presenta alergia a alguna de las dos partes, el huevo se eliminará de su dieta, ya que, aun cocido, que es la forma más sencilla de separar la clara y la yema, la posibilidad de que queden restos siempre es probable.

Y como consejos, yo sólo os daré dos:
  • Si podéis y tenéis tiempo, cocinad vosotros todo lo que coma vuestro bebé, evitad los tarritos preparados en la medida de lo posible. Y recordad cuidar la higiene y los tiempos de cocción.
  • Confiad en vuestro instinto como madres, nadie conoce a vuestro bebé tan bien como vosotros, y ante la duda consulta con tu pediatra.
NOTA: Soy nutricionista especializada en nutrición infantil, pero si queréis leer la opinión de un pediatra, os dejo también este enlace de Mi Pediatra Online

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