lunes, 2 de abril de 2018

Preeclampsia

La preeclampsia, es una complicación peligrosa del embarazo que se da entorno en el 5% de las mujeres. En algunas ocasiones puede no presentar síntomas visibles, por lo que, teniendo en cuenta que puede ser mortal, es conveniente que durante el embarazo se realicen todos los controles y visitas al ginecólogo que éste recomiende para evitar problemas.

Esta complicación consiste en un aumento de la tensión arterial de la madre que puede provocar daños en los riñones (por eso para detectarla se hacen pruebas de presencia de proteínas en la orina), en el hígado, en el cerebro y en la sangre.
Se manifiesta normalmente en el tercer trimestre pero puede aparecer en cualquier momento de la segunda mitad del embarazo, durante el parto o semanas después de este.
Puede ser de leve a severa y evolucionar más o menos rápido, cuanto antes se presente y más intensamente evolucione más probable es que haya complicaciones graves, por lo que debe de controlarse rápidamente. Por eso es importante controlarse la tensión durante el embarazo y acudir a todos los controles ginecológicos.

Los factores de riesgo asociados a la aparición de preeclampsia en el embarazo son los siguientes:

  • Primer embarazo.
  • Antecedentes familiares de preeclampsia o en embarazos anteriores.
  • Embarazo multiple.
  • Obesidad.
  • Edad menor de 20 o mayor de 35 años
  • Antecedentes de diabetes, hipertensión y problemas renales o de coagulación.
  • Tabaquismo.
El tratamiento depende de la gravedad, de la semana de gestación y del estado del bebé. La única cura de la preeclampsia es el nacimiento del bebé, pero esto debe de evitarse al menos hasta la semana 37 para asegurar su supervivencia. 
Lo normal es que al detectarse te ingresen para hacerte todos los controles necesarios y hacer un diagnostico inicial. Para ver la gravedad del problema, tu médico tomará la tensión, te hará análisis de orina para controlar la presencia de proteínas y te harán análisis de sangre. Y respecto al bebé, te harán una ecografía para controlar su crecimiento y controlaran sus latidos estando tú en reposo para ver cómo se encuentra.
  • Si se detecta después de la semana 37, se provocará el parto.
  • Si se detecta antes de la semana 37 y es preeclampsia leve y estás estable, te mandarán reposo absoluto para que no tengas aumentos de tensión, y de no ser así se te recetarán medicamentos para controlar tu tensión. Además te recomendarán que hagas cambios en tu dieta como disminuir la sal y tomar más agua. En algunos casos, también se administrarán esteroides en embarazos de menos de 34 semanas para estimular la maduración pulmonar del bebé antes de que nazca. Una vez alcanzada la semana 37, el medico procederá a interrumpir el embarazo provocando el parto.
  • Si se detecta de la semana 34 en adelante y es preeclampsia grave se provocará el parto o se realizará una cesárea ya que, aunque el bebé no esté lo suficientemente madura, cuando la madre padece preeclampsia grave suele haber sufrimiento fetal y el bebe no esta creciendo bien porque no recibe suficiente sangre ni oxígeno.
  • Si se detecta antes de la semana 34 y es preeclampsia grave, te ingresarán para controlarla, puede que incluso te seden y te inyectarán esteroides para acelerar la maduración de los pulmones del bebé, pero ante el primer signo de que la preeclampsia empeora se te practicará una cesárea.

Si no se trata, aparte de poder provocar aborto, muerte fetal o parto prematuro, y tanto si el parto llega a termino como si no, pueden darse varios cuadros potencialmente peligrosos en la madre hasta 6 semanas después de dar a luz.

  • Sindrome de HELLP: es una complicación que afecta al hígado y a la sangre con destrucción de glóbulos rojos (hemólisis), transaminasas elevadas y descenso del número de plaquetas. Los síntomas son cefaleas, visión borrosa, dolor abdominal, hormigueos y algunos casos, edema.
  • Eclampsia: esta complicación puede poner en riesgo la vida de la madre y se da cuando la preeclampsia no se ha controlado o no se ha podido controlar. El 50% de las eclampsias sucede durante el embarazo, el 15% durante el parto, y el resto en las primeras horas del puerperio. Ocurre cuando la contraccióna de los vasos sanguíneos es tan grande que el paso de sangre a través de ellos es insuficiente y se producen microinfartos. El órgano más importante que se ve afectado en la eclampsia es el cerebro debido a la falta de riego y oxígeno, tanto es así que se producen convulsiones y coma. Antes de las convulsiones pueden aparecer cefaleas, alteraciones de la vista, confusión y dolor abdominal.
  • Shock hipovolémico: al producirse el parto, las sustancias que provocan la constricción difusa de los vasos sanguíneos desaparecen, y las arterias se dilatan hasta su estado normal. Sin embargo, la cantidad de sangre ha disminuido por la hemorragía normal del parto y en ocasiones no hay suficiente.
  • Edema pulmonar agudo: El líquido se acumula al principio entre los tejidos del pulmón debido a la insuficiencia cardíaca y puede ocasionar la muerte en el periodo posparto.
  • Hemorragia cerebral: La hemorragia cerebral producida por preeclampsia suele presentarse con convulsiones y coma y es representa el 60% de las muertes en pacientes con preeclampsia o con eclampsia.
  • Rotura hepática: Se producen hemorragias dentro del hígado, que lo distienden e incluso pueden provocar su rotura Se manifiesta con dolor intenso, que no disminuye, en el abdomen, en el cuadrante superior derecho que se irradia al hombro. El dolor aumenta con la respiración y con todo que aumente la presión intraabdominal. Varios días antes aparecen síntomas como náuseas, vómitos, taquicardias, ictericia y palidez.
  • Daño renal: Al dañarse los tejidos y vasos del riñón, aparecen perdidas de proteínas, sangre con el posterior descenso de la producción orina al fallar el riñón.
El pronóstico de esta complicación tras el parto, si se ha tratado y controlado, es favorable, y los signos y síntomas suelen desaparecer por completo tras unas 6 semanas. Pero, algunas veces, la presión arterial alta empeora en los primeros días posteriores al parto.

La preeclampsia no se puede prevenir, ya que se desconocen aun las causas exactas de su aparición, por lo que la única forma de no sufrir complicaciones mayores, es seguir todos los controles necesarios durante el embarazo y ante cualquier signo o síntoma preocupante, acudir a vuestro especialista para ser unas barriguitas felices 💗


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